Si atendiéramos más al conjunto y menos al interés particular, nos iría todo mucho mejor. Cuando digo esto no estoy quitando importancia al sentimiento de patria chica, de pertenencia a una sociedad o conjunto con sus propias singularidades, sino reivindicando la necesidad de dar un mayor peso a los valores humanos, al sentido común, a la tolerancia y al valor de pertenecer en este marco mundial globalizado a un país como es España. Un ejemplo, podemos querer lo mejor para nuestro grupo y luchar intensamente para ello, pero no deberíamos pretenderlo a costa de pisotear los intereses de otros colectivos.
Cuando Carod-Rovira (ERC) se manifestó en contra de la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2012, como revancha absurda ante el problema de las selecciones autonómicas, actuó con un egoísmo visceral inaceptable, se descalificó y demostró tener ese sentimiento patrio (chico) arcaico y absurdo indeseable al que me refería al inicio, por anteponer al bien común los intereses de “su” conjunto singular. Su actitud y sus declaraciones evidencian una falta de integridad y coherencia que lo descalifican como persona y lo desautorizan como político.
Más allá del juego político, que, por cierto, a veces se esgrime como justificante legitimador de todas las acciones miserables de nuestra clase política, de ese juego sucio seudo admitido, de los dimes y diretes, del “tú, más…, tú más”, de que tengan más razón los de izquierdas que los de la derecha, o no, de que todos tengamos aciertos y fallos, hay actitudes como la señalada que no deberían admitirse.
Sin embargo, algunos catalanes, algunos menos (han perdido dos diputados), pero no pocos, han vuelto a votar al protagonista de tan reprobables declaraciones. Cuando las urnas no sirven para desbancar a personajes capaces de manifestar una cosa así, mal nos va. Eso, o que en el fondo conviene esta situación y esos talantes. Admito, aunque no lo comparto, que cierta parte de la sociedad catalana pretenda la independencia, como es el caso del personaje que nos ocupa, de su grupo político, ERC, y de los que le apoyan, pero lo que me parece inadmisible es que esa pretensión independentista se fundamente en hundir y esquilmar los intereses del resto de comunidades y se haga en ocasiones con nocturnidad y alevosía y, sobre todo, con una altísima dosis de hipocresía.
Cataluña es lo que es por múltiples factores. Sin duda tiene que ver, y mucho, el esfuerzo y trabajo de su pueblo, su situación geográfico estratégica respecto al Mediterráneo y al resto de Europa y diferentes circunstancias históricas que impulsaron la estructuración industrial y comercial que disfruta. Pero lo que no parece arrojar dudas es que la coyuntura y estabilidad del resto de las comunidades autónomas de España y el mercado potencial interno que hemos disfrutado en estos años, tienen mucho que ver con su crecimiento y desarrollo. A propósito y no como hecho menor, las Olimpiadas de Barcelona’92 se desarrollaron en esa ciudad porque para el Comité Olímpico y para el resto del mundo Barcelona es España, como lo es Sevilla o Lanzarote. Sin duda las inversiones y esfuerzos realizados por los Catalanes y por el resto de España impulsaron la Barcelona urbe que conocemos, disfrutan sus ciudadanos y disfrutamos los que la visitamos, y esto debería llenarnos de orgullo a todos, no lo contrario. Esto en ocasiones se olvida, pero conviene tener memoria y no dar la espalda a quién, más allá de nuestros propios méritos, nos dio de mamar. Algunos hijos, ciegos por sus riquezas, sus grandes coches y sus vistosos despachos, olvidan sus orígenes y a sus familias, convencidos de que su éxito es sólo mérito de sus propios esfuerzos. Sólo cuando pasa el tiempo y sientes la soledad descubres el verdadero causante de tus alegrías y miserias.
Hubo un momento en el que pensé que los catalanes estaban siendo víctimas de las ansias de poder de su clase política. Sin embargo, la situación que de nuevo se ha producido tras las pasadas elecciones Catalanas con el resurgir de un tripartito al que parecía que le habían cortado sus dos cabezas, y digo dos, y no tres, con toda la intención, me lleva a pensar que quizás no son tan víctimas y que en cierto modo les interesa esta forma, iniciada por CIU, de relacionarse con el resto de comunidades.
Pues bien, creo que es hora de que la familia despierte y le deje claro al hijo no olvidado, pero sí olvidadizo, por su propio bien y sin más pretensiones, que no estamos dispuestos a seguir eternamente abriendo la puerta cada vez que tenga a bien tocar, y sufrir por el contrario su intermitente, hipócrita e interesado desprecio y olvido.
Dentro de mis posibilidades, no compraré más productos catalanes. Echaré temporalmente de menos algunos productos que acostumbro consumir, pero lo haré por una buena causa, con la intención última de que despierten y me echen de menos -ingenuo de mí. Deseo que eso ocurra pronto, pero que quede claro que no dejaré de vivir en la espera.
Este boicot no es por los 60.025 votos en blanco, un 2.03% del censo que sí que tienen un sentido electoral, sino por los 2.253.417 abstenciones, ese 43.23% de catalanes que ha considerado no actuar, mostrando un conformismo enfermizo y carente de toda lógica, que además no se disculpa por más que muestre un hartazgo por la política y sus políticos. A ver si comprendemos de una vez que el hartazgo no se canaliza ni se alivia con infusiones calientes de abstención, pero que sí puede manifestarse con un voto frió y calculado dirigido a la opción política que pueda aportar nuevos aires y/o cambiar radicalmente lo que no nos gustaba. Cataluña está pagando el caciquismo político perpetuado durante demasiados años por CIU, la manipulación informativa derivada de ese juego económico y político en el que todo vale con tal de que pagues, y se encuentra emborrachada de un porvenir coyuntural boyante que parece disculparlo todo.
Esto último nos está ocurriendo por similares circunstancias un poco a todos. Esta realidad carente de valores y libertades, aderezada de pasividad y hartazgo mal canalizados, no son un endemismo catalán. Son un mal que se extiende como la pólvora, y no debemos esperar que sean los políticos los que vengan a sacarnos las castañas del fuego, pues en ocasiones son ellos mismos los que abonan esas condiciones.
Fran, corrige la imagen que no se visualiza. ¡Ah! Creo que también necesitas vacaciones…
Saludos
Rafa
Por: Rafael Fuentes el 8 Noviembre, 2006
a las 12:48 pm
Fran, lo de las vacaciones es porque sé que estás a tope de trabajo. No tiene nada que ver con el contenido del artículo, pero si hay bastante ironía por el tiempo que pasas sin actualizar el blog.
De todas formas las vacaciones son siempre bienvenidas.
Una alegría leerte de nuevo.
Saludos
Rafa
¡Ah! Sigue sin visualizarse la imagen.
Por: Rafael Fuentes el 8 Noviembre, 2006
a las 9:50 pm
La ventas de cava de Freixenet en España caen un 6% en el segundo año de boicot
http://www.lavanguardia.es/gen/20061122/51293407739/noticias/la-ventas-de-cava-de-freixenet-en-espanya-caen-un-6-en-el-segundo-anyo-de-boicot-bonet-amsterdam-ferrer-erc-josep-lluis-bonet-josep-lluis-carod-china.html
Freixenet ha vendido en España 33,8 millones de botellas de cava en su último ejercicio -cerrado el pasado 30 de abril-, el segundo consecutivo marcado por el boicot a ciertos productos catalanes impulsado por el clima político en Catalunya en el último período, lo que supone un descenso del 6%.
Por: dino el 25 Noviembre, 2006
a las 3:48 pm
CATALUÑA ES ESPAÑA Y SI NO NOS QUEREIS HAREMOS LO POSIBLE DESDE NUESTRO AMBITO PARA QUE OS ARRUINEIS. sOMOS YA MUCHOS LOS QUE MIRAMOS CUALQUIER PRODUCTO ANTES DE COMPRARLO Y SEA CUAL SEA VINIENDO DE CATALUÑA QUEDA EN LA ESTANTERIA AUNQUE EL QUE COMPREMOS DE CARACTER DE ESPAÑA (YA QUE VOSOTROS NO QUEREIS NADA CON ELLA)LO ADQUIRIMOS Y DEGUSTAMOS CON CARIÑO Y NOS SIENTA HASTA BIEN. QUERIDOS CATALANES OS ESTAIS DEJANDO LLEVAR POR BANDAS DE POLITICOS ANSIOSOS DE PODER Y NOTORIEDAD QUE NO PIENSAN NADA EN VOSOTROS NI EN IDEALES Y LO UNICO QUE QUIEREN ES ENFRENTARNOS Y QUE TERMINEMOS ODIANDOOOS COMO YA ESTA SUCEDIENDO. DESDE NUESTRO FORO Y ACTUACIONES Y MIENTRAS CONTINUEIS DANDO LOS VOTOS A ESE VERGONZOSO TRIPARTITO SEGUIREMOS EN LA LUCHA Y SI HAY QUE LLEGAR MAS LEJOS LLEGAREMOS YA QUE EN ESPAÑA QUEDA MUCHA GENTE DE HONOR, AMOR A NUESTRA BANDERA, NUESTRA HISTORIA QUE QUEREIS BARRER DE UN PLUMAZO, NUESTRA DIGNIDAD DE CIUDADANOS UNIDOS EN UN SOLO PAIS. !VIVA CATALUÑA ESPAÑOLA!
vIVA ESPAÑA. eSTAMOS EN LUCHA Y SEGUIREMOS EN ELLA
Por: MAXIMO el 11 Diciembre, 2006
a las 9:27 am
http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=28511
Boicots
La soberanía del consumidor
Emilio J. González
“ esto es algo que debe entender el Tripartito catalán: que, le guste o no, su actitud y sus actuaciones tienen un coste que, aunque algunos políticos catalanes estén dispuestos a asumir, la sociedad catalana no ”
Una de las características fundamentales de una economía de mercado es lo que se conoce como soberanía del consumidor, esto es, la libertad de que disfrutan los ciudadanos para adquirir aquellos bienes y servicios que deseen, eligiendo con sus decisiones de compra qué productos triunfan en el mercado y cuáles no. De esta forma, esta teoría, que constituye una de las grandes aportaciones de Milton Friedman a la ciencia económica, contribuye sobremanera a explicar el funcionamiento de los mercados.
La gente adquiere cosas por motivos muy diversos. En unos casos, el comprador se fija en el precio de un bien, en otros en su calidad o en su diseño, en otros, en cambio, la decisión de compra es fruto de la publicidad y el marketing, de las preferencias de cada uno o de algo tan simple y sencillo como que la tienda más próxima al hogar distribuya una determinada marca de un producto y no otra. Pero hay ocasiones en que las decisiones de compra vienen motivadas por otros factores relacionados con la psicología de masas y con acontecimientos concretos que suscitan el rechazo de los consumidores hacia unos bienes en favor de otros. Estas actitudes son espontáneas y surgen como manifestación de rechazo hacia algo o alguien que la sociedad siente que les ha perjudicado. Fue el caso, por ejemplo, cuando hace unos años en España cayeron drásticamente las ventas de productos franceses y en las grandes superficies con pasaporte de nuestro vecino del otro lado de los Pirineos como rechazo a los ataques de los agricultores franceses contra los camiones españoles de fruta, ante los cuales París permanecía impasible. Algo parecido sucedió en Estados Unidos con los productos franceses en 2003 ante las críticas vertidas por el Gobierno de Francia contra los norteamericanos por la guerra de Irak. Y es lo que está ocurriendo ahora con los productos catalanes en el resto de España.
Los ciudadanos se sienten molestos con el Tripartito catalán por sus actitudes respecto al resto del país y, de forma espontánea y sin que haya ninguna organización perversa ni mano negra detrás deciden no adquirir productos catalanes. Esto empezó hace un año con la decisión de dividir el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca para trasladar parte de los papeles a Cataluña y ha seguido con cosas como las manifestaciones de Carod Rovira contra la candidatura olímpica de Madrid, el proyecto de reforma del Estatuto o la propuesta de un modelo de financiación autonómica insolidario con el resto de España. Ante ello, los españoles han reaccionado, de forma espontánea, ejerciendo su soberanía como consumidores y rechazando la compra de productos catalanes.
Calificar, sin embargo, estos hechos como boicot, como dice el Tripartito es no entender como funciona un mercado y la sociedad a la que sirve. Boicot es la campaña Compreu y no compreu porque esta organizada –en concreto por Omnium Cultural–, es financiada por la Generalidad a través de las subvenciones a quien la puso en marcha, es premeditada y responde a una finalidad clara: la inmersión lingüística mediante la promoción del rechazo hacia aquellas marcas que no etiqueten en catalán, a pesar de los costes que ello tiene para las empresas y a pesar, también y sobre todo, de que el castellano es el idioma oficial de este país, Cataluña incluida. Esto sí es un boicot y no la reacción espontánea de la gente, indignada por lo que sucede en y con Cataluña, que expresa su malestar y su rechazo mediante el libre ejercicio de su soberanía como consumidores. Y esto es algo que debe entender el Tripartito catalán: que, le guste o no, su actitud y sus actuaciones tienen un coste que, aunque algunos políticos catalanes estén dispuestos a asumir, la sociedad catalana no. El mensaje es muy claro respecto a cómo se tienen que arreglar las cosas, que no es, precisamente, a través del ministerio del Interior porque aquí no hay conspiración ni conjura organizada contra nadie; solo otro ejercicio de libertad que tanto molesta a algunos.
Por: deveraux el 31 Diciembre, 2006
a las 7:37 pm
http://www.la-actualidad.com/articulo/2006/12/01/
Salvador Montalbán1/12/06
Otra vez el boicot
Como cada Navidad. Pero esta vez no es aquello de que : ”….a casa, vuelve a casa por Navidad……” . No , no es como el anuncio de turrones El Almendro. Este año, como el pasado, al menos lo que vuelve a casa, a la de la mayoría de los españoles, es la propuesta de boicot a los productos catalanes.
Este año, parece que se amplia a algo más que al cava, se trata de un plan estratégico diseñado para circular por internet con el conocido y barato sistema del “ pásalo “ . Y anónimo, que eso también es importante.
Y, además, nadie nos asegura que el inicio de esta nueva propuesta no venga de la propia Cataluña, región española pese a quien pese. Porque ya hemos visto que unos cuantos ciudadanos han plantado cara a ese nacionalismo excluyente que viene apretando. El caso es que este año no se inicia la cuestión porque el Sr. Carod haya dicho un nuevo disparate o haya metido la pata, sino que la información distribuida por la red se justifica mostrando varios productos de alimentación en las estanterías de los supermercados catalanes que hablan de le conveniencia de comprar productos catalanes sobre los españoles.
O sea, que un danone BIO sienta mejor a la circulación en el intestino si se ha fabricado en Granollers que en Valdemoro. Eso es lo que insinúa la página web http://www.productesdelaterra.cat, que tiene una panzá de reir.
Claro que hay que recordar que unas cuantas compañías aéreas no parecen estar muy contentas por trabajar en el aeropuerto de Barcelona, como han dicho esta semana, en la que les han obligado ( de momento, lo han intentado ) a escribir sus billetes en catalán.
Veamos, es cierto que los catalanes viajan mucho, que cuando estás en el país más extraño del mundo siempre hay un catalán , y eso es admirable.
Pero, amigo Carod, no todos los que cogen aviones son catalanes, somos muchos más a los que nos puede preocupar no entender el texto de un billete y coger una sortida que no sea y nos lleven a Singapur cuando queríamos ir a Méjico. La mala suerte de no ser bilíngües.
Siempre recuerdo, en estos casos, lo que decía un anciano catalán de su lengua : “ hay que reconocer que el catalán es como los accesorios de la cocina, que fuera de ella, no sirven para nada “.
Otra página web : http://www.gav-valencianistes.com indica las alternativas a los productos catalanes con la intención de que sean evitados por el resto de la nación. O sea, que en lugar de tomar Nescafé mejor tomes Cafés La Estrella y en lugar de comer fuet de Casa Tarradellas, te los comas de El Pozo. Manda cullons, una página valencianista, también de ligera tendencia nacionalista, que se enfrenta a la campaña por preservar lo catalán.
Y es que a muchos valencianos no les hace gracia que su modesta lengua sea considerada como un apéndice del catalán. O sea, somos pocos pero eternamente cabreados. Seguramente un catalán y un valenciano se pueden entender sin hacer uso del castellano, o posiblemente recurran a palabras castellanas cuando se les quede corto el dialecto, perdón los dialectos.
Así que ese enfrentamiento ya viene de lejos y se ha agudizado con las últimas exigencias del Sr. Carod ; como el tema de los vascos que quieren que Navarra sea parte de su país…..y los navarros les insinúan que mejor miren para otro lado y que les dejen en paz .
O sea que parece que tengamos cerca unos nacionalismos aglutinadores, pero de aquella
manera, como lo hacía Franco : por huevos. Sin convencernos a la mayoría, vamos.
Esto va camino de ser más absurdo que los billetes de lotería que venden los de ERC, que dicen que se sortean en Madrid, capital del país vecino. Una prueba más de que se puede ser tonto sin apenas entrenarse.
Por: dino el 26 Enero, 2007
a las 7:34 pm