A propósito de la iniciativa que ha puesto enmarcha un buen amigo mío, Arrecife Ciudad Creativa, en relación a las ciudades creativas y a proponer nuevos espacios de debates sobre este tema y sobre nuestra ciudad, Arrecife, he querido tocar un tema que creo está muy entrelazado con esto de las ciudades creativas: las Ciudades Verdes. Mis reflexiones y apuntes al respecto son los siguientes:
La creatividad nace en ocasiones de una idea feliz, de un punto de inflexión en el ánimo, de un destello de lucidez…, pero en la mayor parte de las ocasiones surge desde la serenidad que da el trabajo ordenado y bien hecho, de las pautas y mecánicas de organización que empleamos para llevar a cabo nuestros quehaceres diarios, nuestros objetivos. La creatividad aparece con mayor probabilidad tras un esfuerzo continuado, tras el tesón y el trabajo organizado, no improvisado.
En mi opinión, si queremos un ciudad creativa debemos afrontar el reto de procurar a los ciudadanos espacios físicos y una organización urbana que sean inspiradoras de serenidad, de relajación, de orden, de calma dentro del ritmo necesario y aveces frenético de la ciudad.
De mi reciente viaje a Japón me traigo, entre otras cosas, la capacidad que han tenido allí para crear espacios extremadamente tranquilos en medio del ritmo frenético y de consumo que se vive en muchas de sus ciudades.
Otro ejemplo donde han sabido detectar la necesidad de crear en las ciudades válvulas de escape, lugares para la conversación calmada o para hacer una parada y descansar las vista, es Vitoria. Conocí esta ciudad hace años y tengo ese recuerdo de ella. Sigue leyendo
